14 noviembre 2006

Sobre el "Progreso Económico"

En Chile y a nivel mundial, los recursos naturales están siendo destruídos de tal manera que estan impidiendo su regeneración. Hace años que muchas personas nos vienen advirtiendo sobre lo extremadamente peligroso que es esta situación para nosotr@s que habitamos este planeta.

En muchas zonas de Chile, están quedando en evidencia los desastrozos efectos que han traído a las personas que viven en sectores donde las empresas extraen y saquean todo recurso natural.

La minería, por ejemplo, esta acabando con todo el agua y ecosistemas que se valen de este recurso, vital para la subsistencia de cualquier ser vivo. Estos proyectos mineros sólo les serán rentables por un par de años más y se irán, dejando en la más absoluta miseria a todo el norte del país.

Las empresas forestales, emplazadas en Territotio Mapuche, están acabando con la flora y fauna de los lugares. Las machis (que con su sabiduría guían y sanan a las personas) ya no tienen los remedios que entrega la naturaleza para aliviar las enfermedades. Y lo que es peor, los niños, están muriendo a causa de la contaminación de los tóxicos pesticidas que utilizan estas empresas para "proteger" sus monocultivos forestales.

Desgraciadamente, existen muchas otras actividades económicas que son perjudiciales para la salud de las personas y de la naturaleza y que se ha convertido en nuestro deber denunciar. Hasta el momento, han operado en la total impunidad, destruyendo, erosionando, saqueando, obligando a personas que han vivido desde siempre en los lugares donde explotan y construyen sus fabricas, a irse a lugares ajenos, donde su sobrevivencia pende de un hilo. Pero esto ya no se puede mantener. Han hecho y deshecho (destruído) a su antojo, avalados por los gobiernos chilenos, en desmedro de todas las personas que vivimos y habitamos esta tierra.

Por ello, l@s invito a reflexionar sobre lo que sucede a nuestro alrededor y por sobre todo, les hago un llamado a que escuchen los gritos de ayuda de la tierra, que sufre por todo el daño que le hacemos a diario. Ayudémosle. Somos muchas las personas que estamos en esta tarea, que tiene que ser tarea de todos los que nos sentimos agradecid@s de lo que la tierra nos entrega,
PORQUE SIN AGUA, SIN ALIMENTOS, DE QUE VIVIREMOS?. OJALÁ NO SEA TARDE Y NOS DEMOS CUENTA QUE EL DINERO NO SE PUEDE COMER.

02 noviembre 2006

Nos resistimos a dejarte morir Mapu Ñuke (Del mapudungun Madre Tierra)

Foto: G.Panginewen
Chemamull tallado por estudiante Mapuche del liceo de Los Sauces

La muerte se nos presenta como el fin de un ciclo y nacimiento de otro. El dolor y la pena de quién parte al lugar oculto, en la Cordillera de Nahuelbuta en la Araucanía a encontrarse con sus kuyfikeche antiguos. Al entrar a este lugar se pueden ver una gran cantidad de Vilü culebras colgadas, ahumándose bajo las brasas. Hay una gran mesa larga donde están todos con su Nütram conversación, con su mate, esta lleno este lugar casi todos llegaron, ahí veo a lonkos y machis. Estamos a los pies de un cerro, hay niebla mañanera, niebla mas humo. Se siente bien pero ellos no están bien, sus rostros estan tristes. Conversan preocupados, de hecho mi presencia parece no notarse. Me acerco, Pu peñi los hermanos, están conversando con sus lamgen hermanas, una noticia los tiene inquietos, pronto este lugar será arrasado por las forestales. La tierra, según conversa, ya esta demasiado cansada y conserva sus últimos respiros, los seres humanos traicionaron su confianza y prefieren su bienestar económico, ahora son seres sin alma. Son hombres, son mujeres, son niños con la piel dura.

Despierto. Era un sueño, nuestros abuelos nos están avisando de lo que se avecina, pero aún tenemos tiempo para evitarlo. Buscamos aliados, Inchiñ kamollfunche Somos gente de sangre, al parecer diferente, que ha nacido en su territorio y que ha vivido en relativa armonía junto a ustedes nuestros hermanos mapuche. Vuestra Mapu Ñuke es también nuestra Madre Tierra. Estamos en la misma defensa por ella, y estamos a la vez protegidos por ella. Pero no podemos dar esta lucha solos, debemos buscar ayuda, alianzas. No debemos repetir la historia de hace cien años. De eso debemos sacar enseñanzas, eso significa que debemos formar un solo ser, para hacer frente al monstruo, que algunos llaman “progreso” y otros “crecer con igualdad”. La tierra, la biodiversidad están cada vez mas amenazadas.

No podemos perder tiempo. Debemos concentrar todas nuestras fuerzas, mas el último respiro de la Mapu Ñuke Madre Tierra. Ella se dormirá por un tiempo. Estará descansando después de cientos de años de humillaciones, miles de años de desprecio.

NOSOTROS UNIDOS PELEAREMOS PARA DEFENDERLA Y DEJAR COMO LEGADO A NUESTROS HIJOS Y NIETOS, UNA MAPU ÑUKE EN PAZ Y ARMONÍA. UNÁMONOS! SEAMOS UN SOLO SER, SIN DIVISIONES NI TRAICIONES, YA NO MÁS! BASTA DE INJUSTICIAS CON LA TIERRA Y SU GENTE!

La Tierra Sangra!! y da sus últimos respiros y gritos desesperados, clamando piedad

Preocupante es la situación que se vive en un pequeño pueblo de La Araucanía, llamado Los Sauces. Donde antes existió una espesa selva, con cientos de especies nativas, ahora no es mas que un ambiente de destrucción.
Los Sauces posee 80 mil hectáreas de extensión, de las cuales mas de la mitad pertenecen a empresas forestales o están plantadas con pinos y eucaliptus. Solo Forestal Mininco posee 20 mil hectáreas en la comuna. Mucho se ha defendido que aportan a la "calidad de vida" de las poblaciones que rodea, pero en la práctica solo ha sido destruir, contaminar y eliminar todo rasgo de vida natural. Las imagenes que reproducimos a continuación, son una pequeña muestra de los efectos nocivos de las plantaciones forestales.

Foto: G.Panginewen
Pelliñ mutilado por incendio en la última montaña (Mawida) con nativo de Los Sauces

Foto: G.Panginewen
Contaminación de las aguas con pesticidas y escurrimientos de tierra de Forestal Arauco de Anacleto Angelini en sector Keuke, Los Sauces

Foto: G.Panginewen

Tala de robles ordenada por Forestal Mininco de Eliodoro Matte en sector Keuke Alto, Los Sauces

Foto: G.Panginewen

Tala rasa de 1000 (mil) hectáreas de una plantación de pinos (Pinus radiata) y de eucaliptos (Eucalyptus globulus) de Forestal Mininco de propiedad de Eliodoro Matte. Esta plantación se ubica al costado de varias comunidades Mapuche y de esteros de agua.

Durante los últimos 6 años, entre los meses de noviembre a mayo, no se encontraba ni una gota de agua por los alrededores, por lo que la municipalidad debía abastecer del recurso vital mediante camiones aljibe.

Increiblemente, una vez que fueron talados a rasa, dejando una vista desoladora, ocurrió lo increible, EL AGUA VOLVIÓ A BROTAR.

Desgraciadamente, están volviendo a plantar, sin dar un descanso necesario a la tierra para que se reponga de macabro ataque, la forestal se defiende diciendo: "La Ley nos lo permite".

Pero, y nosotros, ¿lo permitiremos?.