24 abril 2008

Empresarios chilenos utilizan dinero para dividir a comunidad pescadora

Reportaje sobre los conflictos provocados por una celulosa, Celco Arauco, a raíz de un acuerdo económico, donde esta empresa paga para que las personas no realicen acciones contra los trabajos para la instalación de un ducto y rechacen a quienes se oponen. Esto a traído graves conflictos como los mostrados en este reportaje.

21 abril 2008

FE Y CREENCIAS, LA MUERTE ENTRE LOS VIVOS

Por Orlando Acosta V.
Antropólogo Político
Dos cráneos humanos con sus órbitas oculares rellenadas con algodón "mi­ran" hacia Chipaya desde una tumba de azulejos del cementerio municipal. La cruz de fierro con coronas de paja encima lleva la ins­cripción: "Mundo Alma Chipaya 2007". Unos pasos más al norte, hay un cuarto insignifican­te con una puerta de madera. Al abrirla, la sor­presa es tétrica: es una capilla con medio cente­nar de calaveras rodeadas de coca, envases de alcohol y cigarrillos de las marcas D & J y Star.
"Son nuestros tatarabuelos. Nos cuidan y a nosotros les damos de comer, fumar y beber para pedir lluvia, o pelear contra el viento y las heladas. Igual hacemos en Todos Santos", reve­la el jilakata del ayllu Aranzaya, Dionisio Láza­ro Mamani. Las almas de los antepasados son respetadas por los chipayas. El camposanto es sacro y las autoridades originarias hasta ame­nazan a los lugareños con no sepultarlos allí si cometen faltas graves o desentierran cadáveres para mostrarlos a las parejas que pelean para pacificarlas.
La división de espacios territoriales entre el sur y el norte chipayas -Aranzaya y Mana-saya-, dice el antropólogo Ulpian López Gar­cía, igual se expresa en las necrópolis de los urus. "Hay dos mitades. Y el cementerio igual se divide por familias. Las ánimas son los guardianes del pueblo. Y los urus alertan que una persona no debe mentir ni robar porque si no, estos cráneos la pueden castigar.
Los muertos están vivos para ellos". En Llapallapani, comunidad de los muratos del Poopó, esta tradición no se encuentra vigente en su catacumba comunal.
Para López, estas costumbres se relacionan con las de los grupos cazadores y pescadores de la antigüedad, que según los estudios arqueológicos fueron parte de los primeros habitantes de la tierra, y por eso se sostiene que los urus son un pueblo mile­nario. "Tienen como deidades a la naturaleza, los flamencos, las montañas y espejos de agua. Los chipayas adoran a su río Lauca cual si fuera una mujer: la Lauca María, dicen sus canciones. Es su guardiana. Igual han asimilado a la Pachamama o Madre Tierra por su faena agrícola".
En cambio, continúa López, los muratos no tienen una religiosidad tan profunda como los chipayas. No obstante, su cosmovi­sión gira en torno al agua y el lago Poopó como los nombres de sus lí­deres comunitarios (léase jiliri coto­puchu o "autoridad del agua"). In­cluso tienen un santo rodeado por varios flamencos o pariwanas al que le dedicaban coplas y organizaban fiestas. "Dicen: Nosotros no tenemos llamas y nuestras llamitas son los fla­mencos. Están acostumbrados a esa vida natural y por eso respetan las épocas en que las aves ponen sus huevos".

¿LA OTRA COLONIZACIÓN?
En Llapallapani se han asentado las iglesias Ca­tólica y Evangélica de la Última Profecía. "Convivimos con ellas. A veces prohíben nuestras tradiciones, pero nos imponemos. Un máximo de 30 por ciento del poblado debe pertenecer­les", asegura el jiliri ilpiri Basilio Alvarez Cho­que. En Chipaya, el miembro del ayllu Vistru­llani, Juan Quispe Mamani, denuncia que sec­tas pentecostales, cristianas y católicas han provocado la pérdida parcial de su cultura reli­giosa. "Predican que la Pachamama no es obra de Dios. Sólo los jilakatas nos defienden".
El jilakata primero mayor de Manasaya, Esteban Mollo Condori, corrobora la anterior sentencia. "La mayoría de los chipayas se ha convertido al Evangelio, pero les exigimos que mantengan su espíritu con las costumbres". El antropólogo y funcionario prefectural orure­ño, Víctor Alanes Orellana, sostiene "que bue­na parte de los urus es de las religiones protes­tante evangélica y católica, empero, a pesar de ello, la espiritualidad de esta nación originaria se ha mantenido contra todo porque hay líde­res que respetan la religiosidad andina".
López no concuerda con su colega. "Cuan­do los urus hacen su camino de la vida, su ca­mino de humano para llegar a ser autoridad y ser responsable, lo que se conoce como t'aqi, la iglesia a veces los perjudica porque promueve su abstención a las bebidas alcohólicas o el no compartir con su pueblo cuando asume un cargo o prohíbe al uru de las fiestas. Le inserta una mentalidad individualista y egoísta que erradica la esencia comunitaria de los urus".
Pero los chipayas han sabido mezclar lo pa­gano con lo católico. Así sucede en la fiesta de su patrona, Santa Ana, cada 25 de julio, cuando se organiza una procesión. Igual pasa en el aniver­sario del municipio, el 18 de diciembre. A la par, veneran a la Pachamama con continuidad. Otras fechas importantes involucran al Carnaval, cuan­do los jilakatas son los "pasantes", o sea, los que invitan comida y bebida durante cuatro días; o diciembre, época del "floreo" de animales y po­bladores, o el 6 de enero, cuando se mata una lla­ma y se echa su sangre al cauce del río Lauca.
Para los urus del lago Poopó, el 14 de sep­tiembre se saca la imagen de la Virgen de la Exaltación del Santuario de Quillacas y los mu­ratos organizan una celebración en la plaza. El día de Llapallapani, el 17 de julio, el baile, la co­mida y la música se apoderan de la comarca. "Igual —explica Álvarez— adoramos al Tata Santiago para que nos otorgue lluvias para pes­car en el lago. Y como nuestros tatarabuelos, te­nemos un sitio especial para nuestro Tata Dios".
LOS MITOS DE LOS URUS
Los jilakatas y jiliris recuerdan que antes, el ma­trimonio era impuesto a los jóvenes por los fa­miliares y se realizaba entre urus. "Hoy ya no es así", comenta Mollo. Según estudios del tema, tras la boda el novio trae leña de un lugar leja­no mientras la recién casada recolecta taquia (excremento animal usado de combustible) pa­ra los suegros y padrinos, y si ambos coinciden en la llegada, es un pronóstico de feliz vida con­yugal. Al principio, la pareja vive con los padres del novio y luego construye su propia casa.
En Llapallapani, por ejemplo, relata Álva­rez, la familia del varón se presenta en el hogar de la mujer para pedir su mano. "Ahí se define la fecha del casorio y se organiza una fiesta con zampoñadas. La futura familia baila hasta dos días seguidos. El día de la boda en el Registro Civil, también hay otra celebración similar. Los esposos definen posteriormente si desean unir­se por la iglesia Católica o Cristiana. Ahí hay otra fiesta. Igual aplicamos el sirwiñaku".
El antropólogo Orlando Acosta Veizaga hace notar que los urus dan mayor énfasis al tema mortuorio en su vida espiritual y religio­sa. "No dudan en afirmar: Somos chullpapu­chus, es decir, los descendientes de la gente que desde tiempos inmemoriales habitó la geografía andina". Entre los chipayas, explica el estudioso, por ejemplo, se maneja que los muertos conocen el comportamiento de cada originario, por ello, la víctima de un robo acu­de a un yatiri para que éste consulte a una ca­lavera de sus antepasados por el autor.
Durante tres días, cuenta Acosta, el yatiri y la víctima conversan con el t'ojlu: "Tatarabue­lo, nuestras cosas se han perdido, tú sabes quién es el ladrón; haz que se arrepienta y devuelva". "Esos días se atiende con confianza y cuidado el crá­neo, que se encuentra rodeado de pastereos y tablillas de los difuntos, de incienso, de copal, de q'oa (mesa ritual) y de velas. Los que efec­túan el rito también piden permiso del mayor­domo para tocar las campanas del templo".
"De esta manera, el difunto invoca al espí­ritu del malhechor para que devuelva lo roba­do. Los que se arrepienten dejan los objetos en el patio o cerca de la vivienda (de la vícti­ma del robo), pero los que se resisten a la de­volución no pueden dormir en la noche, pa­decen de enfermedades y al final mueren de tanto sufrimiento: 'Lo que se pierde, se pone a la calavera"'. La historia no termina ahí: cuando aparecen los bienes, culmina Acosta, el dueño no vuelve a usarlos, y de acuerdo con su valor los vende o regala a otros originarios.

02 abril 2008

Identidad y Neoliberalismo

“El hombre abre el surco, la mujer deposita la semilla, el agua fecunda y hace germinar la tierra.”


Por Susana Nahuelcoy
Docente Mapuche
Guía bilingüe Museo Mapuche de Cañete


La identidad define un pueblo o nación como legítimos poseedores de una experiencia histórica común, la herencia y práctica de una lengua, una cosmovisión y la asociación de un territorio especifico, heredado de sus antepasados con límites y derechos establecidos históricamente. En definitiva la identidad cultural permite compartir desde la lengua y el territorio una memoria histórica y una conciencia colectiva a nivel comunitario. Esta comprensión ecléctica de la identidad, otorga los frutos más fecundos para la socialización y desarrollo de las sociedades, ya que permite considerar a todas las pertenencias sociales y culturales de las personas y con ellas emprender el desafío de desterrar las relaciones de dominación tanto social como cultural. Esta comprensión puede enfrentar de manera frontal el fenómeno comprendido como negación del otro.

Por lo tanto la cultura y la identidad son dos componentes interrelacionados entre sí, pero independientes; que surgen y se nutren al interior de las comunidades humanas. En las comunidades mapuche rurales son componentes relevantes y parte de la cotidianeidad de la vida de sus miembros, y que contribuyen a la construcción de saberes comunitarios, entendidos estos saberes como patrimonio intangible que perdura a través del tiempo.

La cosmovisión mapuche conceptúa la vida como algo consustancial a todo lo que existe en el mundo. El hombre se concibe como parte de la naturaleza y como tal, establece una relación de respeto y de intima reciprocidad vivida ritualmente y que se expresa en las diversas manifestaciones artísticas y religiosas. Y desde estas prácticas busca relacionarse de forma armoniosa con la ÑUKE MAPU y sus semejantes para así crear conocimientos que no se elaboran en “el aire”, ni es el resultado de una casualidad, es el constructo teórico que tiene como base la territorialidad, con historia, sostenida en los imaginarios comunitarios y en realidades manifiestas; si se quiere, no es un constructo “hueco y vacío”, sino más bien un espacio completo construido colectivamente, que encuentra sentido en la medida que se puede construir y desconstruir.

Este constructo denominado KIMÜN plantea una naturaleza humanizada, a la cual el ser humano debe respeto por los bienes recibidos, es por tanto una relación comprendida desde una óptica de complementariedad. El sol, la luna, las nubes, los ríos y los cerros son entendidos como seres complementarios, divinizados y valorizados.

En la cultura mapuche, el CHE, la persona posee una función, una misión en cuanto a relacionarse con la naturaleza y el universo. Nadie nace sin motivo, como tampoco nace por su propia voluntad.

“Nosotros como Che, tenemos la responsabilidad de mantener el rakiduam, el pensamiento, mantener el respeto hacia todas las fuerzas que existen en la naturaleza, eso deberíamos hacer como CHE…” Machi Victor Caniullan.


Es necesario por lo anteriormente planteado señalar que en la cultura mapuche como en otras culturas ancestrales, los principios, valores y saberes sociales son de alta relevancia, por la necesidad de evitar los prejuicios de tendencias sociales y políticas que buscan construir un mundo y sociedades homogéneas, asociadas a modelos globalizantes y deshumanizados para el ser humano. En especial, en momentos en que los horizontes de la humanidad son permeables y abiertos, haciendo posible el resurgimiento de identidades y grupos humanos que enriquecen con sus expresiones, la diversidad de las sociedades y las culturas.

Esta contradicción entre homogenización y diversidad es compleja, y difícil de resolver, pues es resultado de intereses divergentes. Por ello, es necesario para enriquecer este debate y recoger el aporte de la diversidad, desarrollar las condiciones para la valorización y encuentro entre culturas, en función de enriquecer y potenciar la diversidad, en especial las identidades étnicas, tanto en lo que dice relación con sus derechos ciudadanos, como con sus aportes a la vida en comunidad, teniendo presente que el diálogo hay que construirlo, con el se deben superar las relaciones sociales e interculturales de dominación.

Publicado en Http://protectoresdelatierra.blogspot.com

10 marzo 2008

Memorias de una prostituta

(Agradecemos la valiosa contribución de Ellini Sepulveda de la ciudad de Calama. Ella estudió antropología social en Iquique y ahora se encuentra cursando la carrera de Historia en la Universidad de Tarapaca de Arika)

El cuerpo de la explotación…

Mi nombre no importa, mi edad tampoco... quizá mi situación bien poco importe a muchas personas, pero que mas da, lo que importa ahora es no volver a callar más una situación de la cual día a día son victimas muchas mujeres.

Esta situación si más se oculta, mientras a nosotras nos cierran la boca y nos atan de manos, como la peor de las lacras sociales, autoridades, policías, hombres y mujeres religiosos y puritanos nos tratan, argumentando vilmente que si nosotras ejercemos la prostitución es por que nos gusta, por que somos mujeres de la vida fácil...

Pero de todo el tiempo de mi vida que he estado dentro de este círculo vicioso llamado prostitución, nunca he podido entender a que se refieren con lo fácil de esta vida.

Al contrario, desde que puedo recordar, nunca fueron muchas las opciones que tuve en la vida...de hecho, el solo hecho de ser mujer ya me quitaba varias, quizá tenía muchas aspiraciones y soñaba con hacer muchas cosas, pero como todo el mundo sabe, “no todos tenemos las mismas oportunidades...”

Desde muy pequeña fui victima de abusos, fui la menor de siete hermanos, mi madre, una mujer abnegada y muy machista me crió haciéndome creer que como mujer mi única función era servir y complacer a un hombre, mi padre por otro lado nos abandono cuando éramos aun muy pequeños.

Pero que dura es la vida cuando uno se esta jugando el pan!!! Ya cuando tenía seis años, nuestra madre encontró una pareja a la cual yo debía “servir”, el muy pronto comenzó a aprovecharse de ella y de nosotros... ¡no era mas que un fioca! Mi mama debía prostituirse y nosotros también... muy angustiada yo pensaba... pero que impotencia cuando te pasan y te hacen cosas, solo por el hecho de ser mujer... ¿será el destino manifiesto?

Ya a los doce años me aburrí, me fui de la casa, me puse a trabajar en una casa limpiando, por que si de algo estaba segura era de que quería trabajar “honradamente” como dice la gente...

Al poco tiempo conocí a un tipo, tenia catorce años y como era apenas una niña me enamore de el, pero el tiempo comenzó a pasar por mi cuerpo... ya a los dieciocho tenia tres hijos y otro en camino, la persona con la que vivía, ya ni siquiera era mi compañero, menos aun mi amigo, me golpeaba, me humillaba y no podía sustentar a mis hijos... estaba desesperada, mi autoestima estaba por el suelo, y como no estar así, siendo día tras día y noche tras noche, golpeada, humillada, utilizada manoseada.

Mis hijos comenzaban a crecer y yo debía mantener un hogar sola, por que finalmente el hombre que brutalmente me golpeaba y abusaba se fue...

Todos los días tenia la necesidad de parar la olla pa’ mis ahora cuatro hijos, darles plata para la colación, pagar luz, agua, arriendo, etc.

No me quedaba otra opción... debía entrar a la prostitución, ¿y en que otro lugar me podían contratar? Si no tenia estudios, lo único que sabia hacer era limpiar y sinceramente... con la limpieza ni podía mantener a cuatro hijos.

... ¡¿y esta vida realmente les parece fácil?!...

Creo que no, pero lo que vino después fue peor, no era fácil para mi dejar a mis hijos en la intemperie de la noche, para pasar horas y horas con distintos hombres, los cuales sin ningún asco creen que por que te pagan se hacen dueños y señores de ti, algunos incluso, se creen superiores y con dominio suficiente como para golpearte, humillarte y torturarte...

A veces pienso lo paradójica que es mi vida... encarno a la madre y a la puta, los dos estereotipos femeninos, mas marcados y sufridos de esta infame sociedad y es aun peor si eres madre soltera, la gente te evita, no te quiere dar la cara, creyendo insensatamente que limpiando su sucia boca con moralismos baratos pueden limpiar sus asquerosas conciencias...

Ya no se que hacer estoy envejeciendo, el tiempo pasa y cada día mi paga va disminuyendo, tengo tantas aspiraciones y sueños para mis hijas e hijos... que me angustia no poder ir con el tiempo cumpliendo.

Lo pero de todo es ver a mis hijos victimas de la discriminación que por mucho tiempo me ha ido carcomiendo los huesos, llevándose mi vergüenza, mi autoestima, muy dentro, escondidas en mis sentimientos, como la letra escarlata de culpa me estoy sintiendo... mis hijos ya comenzaron a preguntarme en donde trabajo, por que duermo todo el día y el por que del matiz aletargado de mi mirada.

Les dicen cruelmente que son hijos de la ramera de la esquina, mis hijas por otro lado lloran angustiadas por que gente sin escrúpulo alguno les dicen que les depara el mismo destino que el mió... pero no entiendo el cinismo y la hipocresía de la gente, que sin un ápice de conciencia se limpia la boca conmigo y con mi familia, siendo que día a día cometen actos y abusos que dejan mucho que desear... pero claro, les basta con ir a la iglesia a enmendar sus pecados y asunto arreglado, ¡¡¡ que ironía!!!

Quizás me gano la plata putiando, pero siempre de forma frontal y honrada, al contrario algunos se ganan la plata quitándoles el pan de la boca a otros, pero honra no les falta.

Desprecio al cura, al milico, al político y al policía, hombres de moral intachable, pero que plata no les falta cada fin de semana, para venir a comprar cuerpos y usufructuar de la explotación de muchas, luego ir a sus casas y contagiar de una infinidad de enfermedades a sus sumisas y complacientes mujeres... la vida es una gran paradoja... lo se.

Por eso es preciso que este relato llegue a mucha gente por que si de algo estoy segura es de que si hice todo lo que hice, fue para romper con este circulo, para darle un porvenir a mis hijos, para que no tuvieran que sustentarse haciendo lo mismo que yo, por que aunque me pagaran sabia que era y que ¡¡¡estoy siendo victima de una explotación!!!

Bueno pero por muy inventada y ficticia que pueda ser esta historia... aunque no lo crea representa la realidad de muchas mujeres y también muchos niños, victimas de este sistema patriarcal, que puede llagar a ser muchas veces misógino el cual naturaliza y vuelve cotidiano, el abuso, la discriminación y el dominio sobre el género femenino, dejándoles muy pocas opciones de vida.

Quizá las historias de estas mujeres pueden ser muy distintas o el origen de sus problemas de muy diferente índole, pero la variedad de sus historias confluyen en un determinado punto, o mejor dicho factor, el abuso, la marginación, la desigualdad frente a un conjunto de valores que se arraigan desde hace mucho tiempo en esta sociedad, influyendo negativamente en la imagen de autonomía que debe y debería haber tenido siempre la mujer.

Este mismo sentimiento de superioridad es que produce esta generalizada estigmatización de la prostitución que culpa exclusivamente a las mujeres de dicho comercio sexual, no tomando en cuenta que sin demanda no hay oferta... bueno ¬¬ pero eso de hablar económicamente es una lacra, el punto es que si no hubiera una gran cantidad de hombres o por ultimo un numero considerable de interesados en conseguir servicios sexuales, sería muy poco probable que este cruel y abusivo negocio existiera.

Por décadas y es mas desde tiempos inmemoriales, este oficio ha existido, y desde que existe, solo se ha juzgado a las mujeres, invisibilizando la figura masculina (obviamente) del cliente y del fioca, permitiendo de esta forma, la impunidad de esta transgresión a los derechos de la mujer, siendo que muchos se han beneficiado y se benefician de sus ganancias.

Personalmente y con una ferviente convicción creo que ninguna mujer entraría en este cruel oficio de explotación, si no fuera impulsada por las circunstancias, y esas circunstancias responden a un solo factor, el machismo de este sistema patriarcal, que muy pocas oportunidades les brinda a las mujeres, cuando afirma cínicamente que estamos en una época donde hombres y mujeres viven en equidad... ¡¡¡que patrañas!!!

Por que no hay que ser muy observador para darnos cuenta a primera vista de que si eres pobre, no tienes oportunidades y menos aun las tienes si eres mujer. Quizá te las dan si has estudiado, si es que no... Bienvenida al mundo del hogar y la limpieza o simplemente al de la prostitución, ¿y esas son oportunidades? Yo diría más bien migajas.

Ahora, tampoco digo con estas afirmaciones que estas mujeres no tengan capacidad de autodeterminación, todo lo contrario, creo que ellas son las dueñas de sus acciones y deciden el rumbo de sus vidas, pero así como todos decidimos el rumbo de nuestras vidas, también hay cosas que no podemos elegir, que simplemente nos pasan.

Es por eso que decidimos crear un espacio dentro de este zine para ellas, las que por lo general nunca toman en cuenta en la lucha, nosotros por el contrario no quisimos caer en este error, o mejor dicho, en esta discriminación, por que no sacamos nada con no hablar de lo que no nos gusta, todo lo contrario, la idea es vomitar sobre lo que nos asquea de la hipocresía de esta sociedad, de otra forma ¡¡¡no cambiamos nada!!!

02 marzo 2008

Orlando Acosta Veizaga, un antropólogo de campo

El o la antropóloga se va formando y tomando confianza en terreno, pues es en un trabajo de campo donde este muestra su valer como profesional, nos comentaba en una de las tantas clases que tuvimos junto a él en la universidad en Iquique.
Siempre nos animaba para que nuestro trabajo fuese el de ayudar a fortalecer la organización de los pueblos y grupos humanos. Por eso nos otorgaba herramientas y nos decía que los pueblos por muy deteriorados que estén, buscan restablecerse y para ello la herramienta fundamental de un antropólogo para apoyar ese proceso es el Diario de Campo, tan útil para el antropólogo como lo es el bisturí para el médico. En este diario, podemos dar cuenta que la gente no renuncia a su identidad así como así, siempre habrá una resistencia desde sus formas culturales de ser gente.
Participación directa en la comunidad nos pedía, no ser agentes meramente observadores sino unos colaboradores con aquellos grupos que requieran cooperación en sus proyectos por reproducir lo mejor de su cultura y ser parte de este mundo. Jamás impondrán sus puntos de vista, son los grupos quienes deciden que es adecuado y que es inadecuado de hacer, solo podemos guiar y acompañar ese proceso.
Son tantas cosas que nos enseño este maestro, compañero y amigo y solo queríamos recordarlo a un año que nos adelantará el viaje al mundo de los antiguos.
Profe, a usted siempre lo llevamos en nuestro pensamiento y trabajos de campo, recordamos todo lo que nos enseño y que esperamos transmitir para que una de las grandes pasiones de su vida, la antropología, sea utilizada para los pueblos y para aquellas personas que requieran de nuestra colaboración y no sea utilizada para destruir a estos grupos.
Gracias profesor por todo y esperamos que para su cumpleaños el 3 de agosto realizarle un homenaje póstumo donde estén todos sus amigos y quienes le conocieron.
Los Sauces, 3 de febrero 2008.

24 febrero 2008

Nahuelbuta... tierras de pumas, coigües y araucarias


Con dolor de cuello quedamos tanto maravillarnos con nuestros abuelos, Coigües y Pewenes (Araucanrias). Lo mas agradable era cuando nos hablaban con el movimiento de sus ramas en lo alto, mientras algún pájaro carpintero buscaba en su tronco algo de comer.



Su piel arrugada por el paso del tiempo. Mientras pasabamos a su lado nos tratabamos de imaginar a cuanta gente habrán visto pasar estos abuelos y abuelas. A cuanto Mapuche habrá visto hacerles ceremonias, pidiendoles permiso para pasar por ahí u obtener alguna medicina de su tronco o de sus hojas.


Esto es dentro del Parque Nahuelbuta, que en lengua mapuche quiere decir que es un territorio donde habitan gran cantidad de felinos, quienes eran los encargados de hacer de guardianes estos bosques. Tambien era un lugar de obtención de alimentos y refugio para sus familias.
Hoy, permanece bajo el resguardo de Conaf, alejada de sus protectores e hijos originarios.
Ojala esta situación se modifique en un futuro cercano y sean los pueblos indígenas quienes administren estos lugares, que no sería nada nuevo, pues se viene realizando desde hace bastante tiempo en otros lugares del mundo, y se le restituiría su derecho ancestral a su Territorio.